QR 40 SAN IGNACIO DE LOYOLA

LA REPRESENTACIÓN DE SAN IGNACIO DE LOYOLA

San Ignacio de Loyola fue el fundador de la Compañía de Jesús, siendo la Orden aprobada por el papa Paulo III en 1540. Como el santo no se dejara retratar en vida, de la mascarilla funeraria se hicieron varias copias en cera, una de las cuales fue traída a España y sería la fuente para el retrato realizado por el pintor Alonso Sánchez Coello en 1585, del que haría dieciséis copias más, del grabado realizado en 1597 por Pedro Perret, a petición del propio Ribadeneyra, y del grabado realizado en 1580 por Jan Sadeler.

Aquellos retratos fueron la base para la recreación de San Ignacio de Loyola realizada por Gregorio Fernández para el colegio jesuita de Villagarcía de Campos (Valladolid) con motivo de la beatificación del santo en 1610, donde le presenta revestido del hábito jesuita negro y sujetando el libro de sus Constituciones, del que en 1614 haría una versión mimética para el antiguo Colegio de la Compañía de Jesús de Vergara (Guipúzcoa), obra policromada por Marcelo Martínez que está perfectamente documentada.

Sin embargo, la imagen de San Ignacio de Loyola realizada para el centro jesuítico de Valladolid en 1622, difiere de aquellas en algunos elementos. Su composición es más abierta, pues presenta los dos brazos levantados, sujetando en el izquierdo la maqueta de un templo clasicista, como símbolo de fundador de una orden eclesiástica, y portando en la mano derecha un símbolo jesuítico.

En la imagen de Nuestra Señora de la antigua, al igual que la de Valladolid, es verdaderamente extraordinario el trabajo de la cabeza, tallada por separado del cuerpo, y encajada mediante vástagos, con las características de un auténtico retrato que pudo ser tomado de una de las mascarillas de cera. De forma muy redondeada, presenta una pronunciada calvicie, la frente ancha y un rostro de gran morbidez, tallado con gran blandura, con las venas enfatizadas en las sienes y arrugas de la piel remarcadas en los párpados.

La obsesión por el mayor naturalismo se patentiza en la incorporación de elementos postizos, como los ojos de cristal, con la mirada dirigida a lo alto, a lo que se suma la corona en forma de diadema radiada que se inserta en una ranura practicada en el cráneo.

Desconocemos quien es el autor de la policromía, con matices propios de una pintura de caballete en la cabeza, con partes sonrosadas y barba incipiente, así como una vistosa orla que recorre el manto.

Título: San Ignacio de Loyola

Autoría: Escuela vallisoletana – Gregorio Fernández ó taller.

Temas:  Religioso / Iconografía de santos / San Francisco Javier

Fecha: primera mitad siglo XVII

Técnicas:  Talla Policromada

Dimensiones:  Alto:175 cm Ancho: 70 cm Profundidad:70 cm

Materiales: Madera de Pino

Localización: Iglesia del Real Colegio de Nª Sª de la Antigua – Monforte de Lemos – Lugo

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