Iglesia

Entrada principal de la Iglesia desde la fachada

La iglesia fue terminada en 1619 (arquitecto Simón de Monasterio), y consagrada el mismo año. Cúpula y lucernario o linterna han sufrido daños por el paso del tiempo y, sobre todo, por el terremoto de Lisboa de 1755. De estilo jesuítico, inspirado en el Gesú de Roma, iglesia madre de los jesuitas. Planta de cruz latina, de brazos cortos. La nave central (33,80 m. de largo; 9,25 m. de ancho y 20,80 m. de alto) posee una bóveda de medio cañón, descansando sobre un entablamento de orden jónico, cuyo friso se halla adornado con una cenefa geométrica sencilla y elegante. A cada lado de esta nave central hay una nave lateral, más baja, con capillas. El crucero remata una cúpula de media naranja (a 36 m. altura y 10 m. de diámetro). Tal cúpula tiene ocho ventanales embudados, y descansa sobre pechinas. En éstas hay unos ángeles policromados que sostienen con una mano el escudo del cardenal y en la otra una custodia con el anagrama del nombre de Jesús. La cúpula culmina con una hermosa linterna con seis grandes ventanas que proporcionan luz abundante a la iglesia.

El Retablo

De casi 20 m. de alto y 9 de ancho, es de madera de nogal. Obra, en su mayor parte, de Francisco Moure, y dedicado a la Stma. Virgen María. Encargado por los jesuitas, cuyo rector, Juan A. Velázquez, le dio el croquis de la obra que se debía ejecutar.

Detalle del Retablo de Francisco de Moure. Nogal negro. S.XVII

Consta de dos zócalos o bases y tres cuerpos superpuestos. De éstos, los dos primeros son de Moure. El resto es de su hijo Francisco y discípulos. En lo alto tres escudos: los dos laterales del Cardenal fundador; el del centro, más grande, y ahora liso, debía tener el escudo de los jesuitas.

Visto de arriba abajo y de izquierda a derecha aparecen esculpidos:

Retablo Mayor del Colegio dedicado a Nuestra Señora d ela Antigua, obra de Francisco de Moure. S.XVII
  1. El Nacimiento de la Virgen.
  2. San Ignacio de Loyola.
  3. Anunciación de María.
  4. Visitación de la Virgen a su prima Sta Isabel.
  5. Virgen de la Antigua, titular de la iglesia y colegio, interpretación en relieve del cuadro de la hornacina de la izquierda, con manto muy barroco.
  6. Adoración de los pastores.
  7. Circuncisión del Señor.
  8. Ostensorio o templete, barroquísimo, rematado por un grupo escultórico de gran perfección y realismo, que representa el sacrificio de Isaac.
  9. Adoración de los Reyes. Destacan los ropajes anacrónicos y barrocos.
  10. En los pedestales de las columnas se hallan esculpidos los cuatro evangelistas.
  11. En los intercolumnios las cuatro virtudes cardinales (prudencia, justicia, fortaleza, templanza), dos a cada lado. Estas virtudes están separadas, por un escudo del Cardenal, tan bien moldeado y pulimentado en nogal negro que parece de cuero.

Hornacinas y capillas laterales

  • Hornacina de la izquierda (según miramos). Estatua orante en bronce, del Cardenal Rodrigo de Castro, de Juan de Bolonia. Fue encargada por el mismo Cardenal. Debajo de la estatua se encuentra su sepulcro, donde están los restos del Cardenal con vestiduras cardenalicias (se comprobó en las Navidades de 1942). Murió en Sevilla en 1600, y a los tres años, por disposición testamentaria fue trasladado a este lugar.
  • Hornacina de la derecha (según miramos). Cuadro de la Virgen de la Antigua, que el cardenal tenía en su oratorio del palacio episcopal de Sevilla y que es copia de la Patrona de la Catedral.
  • Púlpito.- Estilo renacentista. Se apoya sobre una hermosa águila con las alas extendidas. En su contorno hexagonal aparecen esculpidos cuatro doctores de la Iglesia de Occidente: S.Jerónimo, S.Ambrosio, S.Agustín y S.Gregorio Magno. En la cara frontal aparece el escudo de las Escuelas Pías, obra del P. Elio Rodríguez, que sustituyó al de los jesuitas, raspado tras su expulsión en 1767.
  • Santo Cristo.- Del italiano Valerio Cioli (1529-1599), autor también de las estatuas de la tumba de Miguel Ángel. Nombre y fecha que aparecen grabados en la parte inferior del paño de pureza de la imagen. Es de mármol de una sola pieza, excepto los brazos. Destaca en él la majestuosa y serena expresión de su rostro. Se cree que fue encargado por Felipe II para El Escorial (Madrid), pero, no le gustó, por considerarlo demasiado musculoso; se lo regaló al Cardenal con el que le unía gran amistad.
  • “Adoración de los Reyes”, Van der Goes.- Es una copia del original, que se encontraba en este mismo lugar y cuya autenticidad fue descubierta por el crítico de arte monfortino D.Antonio Méndez Casal, a principios del siglo XX. El Patronato del Colegio creyó oportuno vender el cuadro para, con su importe, conservar, restaurar y acabar el edificio, hasta dejarlo como ahora está. Según testimonios de la época, se hallaba en pésimo estado. Se ofreció en primer lugar al Patrimonio Nacional; éste se declaró sin fondos para su compra. Se solicitó permiso para ponerlo a pública subasta y lo adquirió el Kaiser Friedrich Museum de Berlín por 1.200.000 francos suizos = 1.262.800 pesetas de la época. La venta incluía una condición: enviar una copia fiel y del mismo tamaño. Es la que está ahora aquí. A juicio de los críticos, está tan bien lograda que no desmerece del original.
Adoración de los Reyes, copia de Hugo Van der Goes
  • Capilla de las Reliquias.- Es de estilo barroco. En ella se guardaban multitud de reliquias que el Cardenal había traído en sus frecuentes viajes a Roma. Estaban depositadas en los huecos de las imágenes y figuras que hay en dicha capilla, dentro de tecas de oro y plata (lo normal en estos casos). Desaparecieron todas durante las tres invasiones napoleónicas que sufrió Monforte, excepto el “Lignum Crucis” (dos trocitos de la Vera Cruz de la Cruz pectoral del Cardenal) y una “espina de la corona del Redentor”, que están en sendos relicarios de plata repujada. Se libraron del robo por estar fuera de este lugar en aquellas fechas, con motivo de unas rogativas para pedir lluvia.