JUAN DE TOLOSA S.J.

Tolosa, Juan de. Salamanca, 1548 – Monforte de Lemos (Lugo), 1598. Jesuita (SI), aparejador, arquitecto.

Contaba con una vinculación artesanal en su familia, hallándose emparentado (Gutiérrez de Ceballos no se atreve a precisar si eran padre e hijo o incluso hermanos) con el aparejador del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Pedro de Tolosa, un maestro que introdujo la influencia de aquella obra filipina en el estilo arquitectónico de la zona vallisoletana.

Juan podría haber trabajado con él, incluso, antes de su entrada en la Compañía de Jesús, en la ciudad de Salamanca, en noviembre de 1572. No habría de ser el único miembro de su familia que entró en este instituto religioso, al haberlo seguido su hermano Esteban, diecinueve años menor que él. Sin embargo, su primer oficio como jesuita fue el de cocinero, para vincularse un poco más tarde al de carpintero y ensamblador.

Trabaja en Monforte en lugar de Andrés Ruiz, que se encontraba ausente de la fábrica en repetidas ocasiones (probablemente por la realización del Seminario de Lugo), nombran al jesuita Tolosa en 1593 maestro mayor de las obras del Colegio. Tolosa será el que transforme la idea en materia a partir de 1593 dirigiendo a un gran número de maestros de obras y cantería. Aunque Ruiz vuelve a la fábrica y firma las trazas de los anexos a la fachada en junio de 1594 a instancias del Cardenal, que estuvo de julio a noviembre de ese mismo año en Monforte de Lemos, no se llevó a cabo exactamente esto sino que se modificaron los añadidos en base a una nueva traza que responde a la Traza Universal que Tolosa propondrá al Cardenal, y que llevará a modificar todo el sistema planimétrico para aportarle un nuevo significado y simbolismo al Colegio.

Que hubo un cambio radical entre lo proyectado inicialmente por Ruiz y lo que Tolosa materializó, queda patente en la “Tasación de lo obrado y cláusulas para la prosecución del Colegio de Monforte de Lemos”  que el propio Tolosa realiza en 1598, en la que dice: “no se ha guardado la traza en que se les remató sino que todo sea removido y vuelto a otra forma”. Tanto lo realizado hasta el momento como lo pendiente por realizar se modificó, y ello se irá desgranando a lo largo del trabajo.

La peste llegó en 1599 a Monforte, mermando cuantiosamente tanto a las compañías de operarios como a la comunidad religiosa, siendo Tolosa una de sus víctimas.