LA CALLE DEL CARDENAL INICIATIVA DE D. RODRIGO DE CASTRO

Las considerables dimensiones del Colegio que se pensaba construir en Monforte de Lemos no permitían que el casco amurallado de la villa pudiera acogerlo en su interior, por lo que se decide construirlo en el arrabal, en las cercanías del camino que conduce a la Capilla de San Lázaro, un lugar ocupado por huertas y viñas que era necesario comprar. Durante los años 1591-92 comienzan las adquisiciones de los terrenos, participando como intermediario el Conde D. Fernando Ruiz de Castro.

La extensión adquirida rondaba las nueve hectáreas y media, estableciendo sus límites el río Cabe, el arroyo de San Lázaro, terrenos comunales y propiedades particulares su gran importancia tiene la elección del solar, trascendental es la confección de las trazas y condiciones y, relacionado directamente con ello, la designación de los proyectistas. A pesar de la ausencia de datos que esclarezcan esta fase, cabe pensar que fue el Cardenal, celoso fundador y financiador, quien, lejos de desentenderse de tal labor, participa en las trazas y condiciones, eligiendo concienzudamente a los arquitectos y evitando que nada ni nadie alterase sus intenciones.

En 1594 la llegada del Cardenal a Monforte tiene lugar a finales de julio o principios de agosto. Contemplando la ubicación de su obra, decide la proyección de una calle de 30 pies de ancho que comunique directamente con la villa. A finales de 1595 ya está «casi acabada y viene a quedar el colegio la mitad más cerca, y ella es tan hermosa que basta para ennoblecer un lugar».

Por lo que tenemos ya el motivo y la fecha del planteamiento y la construcción de la calle del cardenal, que si no es muy larga, sí que se ha convertido en el eje de la vida social de Monforte.