SAN FRANCISCO DE BORJA Y SU ICONOGRAFÍA

Wifredo Rincón, doctor en Historia del Arte y comisario de la exposición sobre la iconografía de san Francisco de Borja del Museo de la Ciudad de Valencia, afirma que “a pesar de ser un personaje tan importante, la iconografía existente del san Francisco de Borja en el panorama artístico español es sorprendentemente escasa”.
 
El doctor ha realizado estas declaraciones en el transcurso de la conferencia Iconografía de san Francisco de Borja en el arte español ante los asistentes al Congreso Internacional “Francisco de Borja y su tiempo: política, religión y cultura en la Edad Moderna” organizado por la Universidad CEU Cardenal Herrera y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
 
Rincón ha señalado que la iconografía de Borja se reduce fundamentalmente a dos espacios: a las casas de la Compañía de Jesús, –como es el caso del San Francisco de Borja del Colegio de Nª Sª de la Antigua- donde hay “abundante” iconografía del santo y a la provincia de Valencia, especialmente la ciudad de Valencia, Gandía y Llombai. El doctor ha explicado que en el resto de lugares de España hay iconografía pero es “escasa” quizá porque Borja “no fue un santo popular por proceder de una familia noble y porque tras su muerte, el cuerpo fue trasladado a Madrid”.

El historiador ha hecho un repaso por los aspectos iconográficos de San Francisco de Borja: el tipo iconográfico, la indumentaria y atributos y las imágenes. Del tipo iconográfico, Rincón ha destacado que el santo tiene un tipo “reconocible” porque en gran parte de las reproducciones artísticas de él se “mantiene el perfil original procedente de la máscara funeraria”.
Respecto a los atributos e indumentaria identificativa del santo, el doctor se ha referido a la calavera, coronada casi siempre, que hace referencia a la Emperatriz Isabel y que también significa la renuncia al mundo y que el santo “siempre lleva sobre un pañuelo en señal de respeto a la Emperatriz”. El otro atributo particular del santo es la custodia a la que el santo mira fijamente y que representa la defensa de la Eucaristía. Además, el doctor ha detallado un “bodegón” de atributos que suelen acompañarle de carácter religioso, como la mitra, y los capelos y, de carácter civil, como las coronas ducal y marquesal y la armadura en algunos casos con la Cruz de la Orden de Santiago. Asimismo, el historiador ha hecho referencia a la indumentaria de Borja expresando que Borja tiene “dos aspectos”, con el hábito de Caballero de Santiago y con el hábito de la Compañía de Jesús.

En el caso del cuadro de San francisco de Borja de nuestra Iglesia, los atributos que aparecen son muy simples. Aparece la calavera pero sin corona. La custodia aparece aquí sustituida por un Cristo en la cruz en una mesa en la que se adivina un cilicio. No aparecen las coronas ducal y marquesal, solamente tres capelos cardenalicios símbolo de la triple renuncia a esta dignidad.