El monfortino Mateo Díaz se forma para trabajar en desarrollo y hará, gracias a la fundación Barrié, un máster en Sussex.

Mateo Díaz liga su futuro al del mundo. Este joven monfortino que estudió en los Escolapios y en del Daviña Rey está actualmente en Italia, haciendo prácticas en la representación española en Naciones Unidas. Es un paso más en una carrera que enfoca al trabajo en el campo internacional. Tiene sus miras puestas en trabajar para la ONU o la Unión Europea.

La pasión por el mundo, y sobre todo por la justicia en la Tierra, le viene de lejos a Mateo Díaz, pero se ha profundizado según avanzaba en sus estudios. Cursó Relaciones Internacionales en la Universidad Complutense y allí se despertó su pasión por un área al que quiere dedicar su vida: la seguridad y el desarrollo. Son compromisos que el joven monfortino vivió de cerca en la Complutense y que interiorizó hasta convertirlos en objetivos vitales.

Ahora se acaba de abrir para él una puerta que le puede ayudar a despejar ese futuro con el que sueña. El monfortino acaba de conseguir una de las codiciadas becas de postgrado de la Fundación Barrié y podrá ir a Inglaterra para cursar un máster en Conflicto, Seguridad y Desarrollo en la Universidad de Sussex.

Los estudios en esa universidad están en la “premier league”. El centro es una referencia mundial en materia de formación en cooperación y desarrollo, destaca el joven monfortino, que dice que Sussex tiene un programa de formación “ambicioso y comprometido”. Es justo lo que busca este lucense de veintitrés años que cree que hay que combinar programas de desarrollo y seguridad, porque si no las políticas para hacer avanzar al mundo no serán efectivas.

Es joven, pero ya ha visto algunas de las caras más amargas de la vida en la Tierra y ha comprobado las consecuencias de los fracasos políticos y de las guerras. Así por ejemplo, a Italia ha llegado después de pasar un tiempo trabajando con refugiados en Serbia, donde pudo conocer de cerca la realidad de refugiados llegados de países como Siria, Irán o Pakistán, explica.

Ahora en Italia trabaja en la misión española ante la FAO, la organización de Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación, “un campo amplio y muy interesante”, que le permite acercarse a la realidad de la atención a personas en áreas de conflicto.

Esa acumulación de experiencias antes de iniciar el máster en Sussex la permitirá llegar a Reino Unido con mejor formación y una visión más amplia,explica Mateo Díaz Rodríguez.

El joven monfortino está feliz con la posibilidad de iniciar esos estudios en el Reino Unido y hacer un máster que ni en sus mejores sueños podría haber cursado de no ser por la beca de la Fundación Barrié, apunta.

Es cierto que esa beca es consecuencia de un expediente académico brillante, pero él dice que había muchos buenos estudiantes que optaban a esa beca, de modo que se siente honrado de haberla conseguido.

Hasta el momento de iniciar esos estudios seguirá acumulando experiencia y trabajando en la realidad de regiones del mundo que le interesan mucho. En su formación, por ejemplo, se ha interesado especialmente en conocer los problemas de países del área del Sáhel, como Nigeria, donde la situación humanitaria muchas veces se ve agravada por el problema del terrorismo. (Noticia tomada del Progreso Ribeira Sacra)

El Cristo que no gustó a Felipe II

Santo Cristo de Valerio Cioli (1529-1599), autor también de las estatuas de la tumba de Miguel Ángel. Nombre y fecha que aparecen grabados en la parte inferior del paño de pureza de la imagen.
Es de mármol de una sola pieza, excepto los brazos. Destaca en él la majestuosa y serena expresión de su rostro. Fue encargado por Felipe II para El Escorial (Madrid), pero, no le gustó, por considerarlo demasiado musculoso; se lo regaló al Cardenal con el que le unía gran amistad quien lo mandó traer a Monforte de Lemos.

En su lugar Felipe II colocó otro cristo de mármol, en este caso de Bemvenuto Cellini. Cristo que Cellini decidió ejecutar como cumplimiento de un voto inspirado por un sueño que tuvo en el año 1539, encontrándose preso en el Castillo Sant’Angelo por orden del papa Paulo III. Según cuenta el propio artista en sus memorias, en ese sueño tuvo esta visión:

“Parecíame aqueste sol sin sus rayos ni más ni menos como un baño de oro purísimo licuado. Mientras que contemplaba yo aquesta gran cosa, vi comenzar a hinchar en medio del sol y crecer aquesta forma de dicho abultamiento, y formase de pronto un Cristo en cruz, de la misma sustancia que era el sol. Y era tanta su hermosa gracia y tan benignísimo su aspecto, cual el ingenio humano no podría imaginarse una milésima parte.”

Pasados veinte años, el escultor se decidió a cumplir su promesa, con la intención de que la escultura fuera puesta en su tumba. Sin embargo, por una petición del duque Cosme I de Médici, que la vio en su taller y le propuso comprársela, pasó a formar parte de la colección del Palacio Pitti.

En 1576, el crucifijo fue regalado por el gran duque de la Toscana Francisco I de Médici al rey Felipe II de España, y enviado especialmente desde Florencia para «remate a su iglesia de San Lorenzo del Escorial».​ El jerónimo de ese monasterio fray Antonio de Villacastín lo describe así:

En 9 de noviembre de 1576 el rey don Felipe, nuestro fundador, envió a mandar fuesen al Pardo, donde estaba de presente, por un Crucifixo que allí había llegado que se le envió el gran Duque de Toscana. Batista Cabrera  partió luego con cincuenta hombres que le trujesen a hombros, y así se hizo. Llegó aquí a San Lorenzo el Real el santo Crucifixo víspera de San Martín, 11 de noviembre del dicho año. Púsose en el Capítulo, en el hueco de la puerta, hasta que su Majestad otra cosa mande. Nota: que el que hizo este Cristo escribió un libro que se intitula Benevenuto Celino, del modo que se ha de tener para labrar en mármor, en el cual libro trata el trabajo que tuvo en labralle y la curiosidad conque le acabó y cómo es la primero pieza de crucifijo que se ha labrado hasta este día. Tiene también el dicho libro a cabo dél dos sonetos en toscano, admirables

Tras una restauración del año 1994, el Cristo fue colocado en la capilla de los Doctores, en la parte izquierda de los pies de la Basílica, continuando púdicamente tapado con un paño ya que el Cristo está absolutamente desnudo al gusto renacentista.

Daños del terremoto de Lisboa en el Colegio del Cardenal

Una de las dos torres del Colegio del Cardenal

Un protocolo notarial del siglo XVII nos relata el esfuerzo por reparar los daños ocasionados por el terremoto de Lisboa en el edificio de Nª Sª de la Antigua que afectaron gravemente a una de las torres que se arruinó a causa de dicho seísmo:

“En la villa de Monforte de Lemos a primer día del mes de agosto año de mil setecientos sesenta y cinco ante mí escribano público y testigos parecieron presentes de la una parte el Rmo. P. Juan Antonio Vazq[ue]z, rector actual del colegio de la Compañía de Jhs de esta dicha villa, y de la otra Ygnacio Estevez maestro de obras de arquitectura vecino del lugar de Cospedrinos [=Cuspedriños], feligresía de S. Jorge de Sacos, jurisdicción de Cotovade [=Cotobade], arzobispado de Santiago. E dijeron que por cuanto se halla arruinada la torre donde se halla el reloj procedida de los temblores que han sucedido en esta dicha villa desde el año pasado de mil setecientos cincuenta y cinco, y para ponerla en perfección y seguridad, como antes se hallaba solicitó el referido Ygnacio Estevez con dicho Rmo. P. Rector el ajustar y hacer la obra de dicha torre por alto según lo tienen tratado entre los dos. Y poniéndolo en ejecución el citado Ygnacio se obliga con su persona y bienes muebles y raíces habidos y por haber a hacer la referida obra de la torre en la misma manera en que al presente se halla, y la tiene reconocida, y deshacer el último cuerpo de ella, que está encarcelado, y volverlo a hacer y fabricar del mismo modo y con la misma arquitectura que hoy tiene hasta colocarla veleta, y ponerla en su lugar. Y la campana del reloj en el suyo a gusto y satisfacción de dicho Padre Rector y su Colegio con reconocimiento si fuere necesario de peritos y maestros de la misma arte; no quedando dicha obra perfecta y a satisfacción de dicho Rmo. Padre Rector y su Colegio con condición que en esta obligación no se entiende el fabricar los corredores y balaustres sino solamente el referido cuerpo hasta la veleta, sin dichos corredores. Y ansi mesmo (sic) es condición que dicho Rmo. P. Rector y su colegio, de su cuenta ha de dar la madera necesaria para las estadas de dicha obra, y todos los clavos de apontonar, y el hierro necesario para las clavijas que estas las ha de hacer dicho Ygnacio de su cuenta, y después dejarlas con todos los clavos al Colegio. Ítem es condición que si cayeren algunas piedras o maderas y con ellas, o de otro modo se ocasionaren algunos daños en los tejados y techos de la iglesia o Colegio se hayan de reparar por cuenta del referido Ygnacio, y por su muerte, por la de sus fiadores hasta poner los referidos techos y tejados y más cosas que se arruinaren en el estado en que hoy se hallan. Y después de fenecida toda la obra, y colocada la campana del reloj en su sitio se obliga el mismo Ygnacio a bajar de la torre y tejados al corral del Colegio toda la madera y piedra que sobrare, dejándolo todo limpio y en la misma conformidad que hoy se halla, y el plomo que fuere necesario en esta obra, lo habrá de pagar dicho Ygnacio. Y dicho Colegio dará los gatos de hierro necesarios. Y cumpliendo con dichas condiciones dicho maestro se obliga dicho Rmo. P. Rector en nombre de su colegio por quien hace de dar y pagar al referido Ygnacio seis mil y quinientos reales vellón en esta manera; dos mil reales al entrar y empezar en dicha obra; otros dos mil reales al tener demolido el cuerpo de la obra que se ha de fabricar; y los restantes dos mil y quinientos reales en dos plazos, es a saber mil reales al empezar el cascarón o media naranja, y al empezar digo y los mil y quinientos fenecida toda la obra durante la cual es condición que dicho Padre Rector y Colegio de haya de tener, sustentar y dar cama dentro de sus claustros religiosos a dicho maestro, quien nuevamente se obliga con dicha su persona y bienes presentes y futuros de cumplir con las referidas condiciones y dar principio a la precitada obra, y sus disposiciones desde hoy día de la fecha, sin hacer ausencia alguna; a que consiente ser compelido y apremiado por todo rigor de derecho.”

(Tomado de los Protocolos notariales. Monforte de Lemos. Protocolos de Manuel Jacinto Casanova, 1765. Signatura  03082‐2, fols. 159r a 160v)

¿Cuánto duró la construcción del Colegio del Cardenal?

Fachada del Colegio de Nª Sª de la Antigua

En la tesis doctoral titulada “Proceso metodológico y compositivo del renacimiento en Galicia. 1499-1657”, cuyo autor es D. Víctor Grande Nieto, se dan sencillos datos que nos clarifican el tiempo que duró la construcción del Colegio de Nª Sª de la Antigua. El texto concreto es el siguiente:

“Recibidos los planos del Colegio, hechos por el jesuita Andrés Ruiz, hizo el Cardenal que los viese el maestro Vermundo Resta, cuyo nombre aparece ligado al de Ruiz como coautores del Colegio rubricando con su firma el Contrato de 15924, pero el propio Vermundo estaba en Sevilla en 1592, siendo su aporte como maestro mayor de obras de la mitra sevillana5 lo que le hizo ser asesor de Don Rodrigo en esta fábrica, realizando pues ciertas modificaciones, pero sin ser el suyo un papel predominante en cuanto a la concepción general del Colegio. Con la llegada de Juan de Tolosa y posteriormente de Simón de Monasterio se modificarán las trazas iniciales del conjunto. La parte principal de la construcción se desenvolvió entre los años 1593 y 1619: se acabó la iglesia, la fachada principal y parte de los cuerpos que se articulan alrededor de dos patios colocados a ambos lados de la iglesia. Luego cesaron las obras y prácticamente no se construyó nada nuevo hasta 1919, fecha en la que se terminaron dos lienzos claustrales y se realizaron nuevas dependencias en la parte posterior.”

Exalumnos ilustres: Francisco Javier Elola y Díaz Varela

Francisco Javier Elola y Díaz Varela

Nació en Monforte de Lemos, el 22 de septiembre de 1877, muriendo en Barcelona, 12 de mayo de 1939) fue un magistrado, fiscal, jurista y político español.

Estudió en el Colegio de Nª Sª de la Antigua, PP. Escolapios de Monforte de Lemos. Se licenció en Derecho en la Universidad de Santiago de Compostela en 1903, y en 1905 aprobó las oposiciones de fiscal y de juez. Tras la proclamación de la dictadura de Primo de Rivera en 1923 fue nombrado vocal de la Junta Organizadora del Poder Judicial, donde se ganó un gran prestigio como especialista en materia penal y procesal. En 1924 fue nombrado juez del distrito de Chamberí y en 1929 representó a España en los Congresos Penales Internacionales de París, Bruselas y Budapest.

A pesar de su pasado vinculado a la dictadura primoriverista, el 31 de mayo de 1931 fue nombrado Fiscal de la República, aunque renunció el 31 de julio para ser nombrado magistrado del Tribunal Supremo de España. En las elecciones generales de 1931 fue elegido diputado por el Partido Republicano Radical por la provincia de Lugo. En las Cortes Españolas participó en todas las discusiones sobre la organización del poder judicial en España, lo que le enfrentaría a su partido, que acabaría abandonando. No se presentó a las elecciones de 1933 y continuó como Magistrado del Tribunal Supremo.

Ya iniciada la Guerra Civil, el 26 de agosto de 1936 fue nombrado presidente de la Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo de España, y el 16 de septiembre fue nombrado Juez Especial instructor de la causa por la insurrección en todas los cuarteles y cantones militares de Madrid. En la instrucción guardó las formalidades legales, cosa que no gustó a los extremistas, que exigían un castigo ejemplar de los golpistas, hasta el punto que fue apartado de la instrucción por haber admitido del general Joaquín Fanjul Goñi las pruebas que había propuesto. El 27 de agosto de 1937 fue nombrado Presidente de la Junta de Inspección de Tribunales de Madrid. En octubre de 1937 se trasladó a Cataluña, donde en junio de 1938 defendió a los funcionarios de los Juzgados de Barcelona acusados de quintacolumnismo.

Cuando las tropas republicanas abandonaron Cataluña en enero de 1939, decidió quedarse y se ofreció a colaborar con el nuevo régimen, pero fue detenido y el 26 de febrero fue procesado por la muerte del general Fanjul y las muertes en cárcel Modelo de Madrid el 23 de agosto de 1936. Fue condenado a muerte y ejecutado en Barcelona el 12 de mayo de 1939 junto al general Fernando Berenguer de las Cagigas

Geometría de la Cúpula del Colegio de Nª Sª de la Antigua.

La forma de la cúpula es semiesférica, la media naranja característica del Renacimiento español. Su luz es de aproximadamente 10 m y la clave de la cúpula de su linterna se eleva algo más de 35 m sobre la cota del pavimento. La superficie interior está ligeramente peraltada. Está reforzada por ocho nervios dobles que sobresalen tanto en el interior como en el exterior. La superficie exterior, también semiesférica, no es concéntrica con la interior, sino que su centro se desplaza hacia abajo. El espesor es, por tanto, variable y disminuye a medida que asciende.

Sobre el óculo se eleva la linterna, con seis ventanas, cubierta por un cupulino semiesférico y peraltado. El cupulino está rodeado de una balaustrada y se completa con un alto pináculo piramidal de base cuadrada rematado con una cruz metálica con veleta.  El tambor que soporta la cúpula es cilíndrico. Su superficie interior es uniforme en toda su altura, pero su trasdós, sin embargo, muestra dos partes bien diferenciadas. En la inferior, desde la cornisa hasta el nivel de los caballetes de la cubierta, el trasdós es octogonal y la estructura robusta, mientras que en la parte superior el muro se adelgaza notablemente y su trasdós, cilíndrico en esta zona, se eleva y alcanza una cota más alta que la de las impostas de la media naranja interior. Cúpula y tambor se asientan sobre una cornisa circular interior, y esta sobre el conjunto de cuatro pechinas y cuatro arcos y pilares torales.
(Tomado de ROSA ANA GUERRA PESTONIT Arquitecta ).

Unidad de Medida empleada en la construcción del Colegio de Nª Sª de la Antigua

UNIDAD DE MEDIDA EMPLEADA en la construcción del colegio (datos tomados del estudio de Manuel Ángel Feal Antelo ). Freire Tellado ha investigado previamente la unidad de medida en el colegio. Comparando las medidas descritas en los documentos históricos con las tomadas en el edificio, se obtienen 3 posibles valores para el pie:

a) 281,27 mm
b) 296,06 mm y
c) 282,222 mm.

Al final, basándose en otras comprobaciones se acabó escogiendo el siguiente valor de pie empleado en la construcción del colegio del Cardenal.

Unidades empleadas en la construcción del Colegio

Pie: 28.22 cm
Vara: 84.66 cm

Este estudio debe tomarse con cautela, ya que los distintos maestros de cantería que tuvieron éxito en el trabajo pueden haber utilizado diferentes medidas. Aún así, la unidad ha demostrado ser consistente en estudios posteriores. Existen algunas coincidencias con las reglas dadas por Palladio, Simón García y Fontana. En el libro de Andrea Palladio I Quattro Libri dell’Architettura (1570) incluye las descripciones y dibujos de varios antiguas cúpulas. Se deduce que Fontana a partir de los dibujos de Palladio estableció una regla de 1/9 para el espesor en los arranques.

La cúpula del Colegio coincide con dos de las normas de Palladio. La primera coincidencia es del grosor de los arranques. En el Colegio, la luz máxima es de 36m y el radio exterior 44 m. La diferencia entre los radios correspondientes es de 4 pies, lo que significa 1 / 9 del tramo.

El pie de hoy: Si nos movemos por la información que hoy se da sobre el tamaño de la unidad pie, nos encontramos esta definición “El pie es una unidad de longitud de origen artificial, basada en el pie humano, ya utilizada por las civilizaciones antiguas.”

Para medir la longitud, en casi todo el mundo se utiliza el metro, excepto en países anglosajones como Estados Unidos, Canadá y Reino Unido, que se suele utilizar el pie. La excepción es en aeronáutica, en que la altura se sigue midiendo en miles de pies en casi todos los países.

La equivalencia a metros es la siguiente:

1 pie actual = 30,48 centímetros = 0,3048 metros
1 metro = 3,2808 pies

El pie romano, o pes, equivalía, como media, a 29,57 cm; el pie carolingio, anteriormente denominado pie drusiano o drúsico —pes drusianus—, equivalía a nueve octavos del romano, esto es, aproximadamente 33,26 cm; y el pie castellano equivalía a 27,8635 cm.

La Virgen de la Antigua es una advocación de la Virgen ligada para siempre a nuestro colegio.

Nª Sª de la Antigua. Monforte de Lemos. Colegio PP. Escolapios

La primera entrada del mes de mayo queremos que sea dedicada a la virgen, pues este es su mes según nuestra tradición. La Virgen de la Antigua es una advocación de la Virgen María. Suele representarse a la Virgen de pie, con el Niño Jesús en brazos al que ofrece una rosa blanca. Esta imagen se encuentra en la Catedral de Sevilla. Probablemente se trate de una advocación castellano-leonesa de la Edad Media.

Esta advocación, titular de nuestro Colegio, está doblemente presente en la iglesia del colegio de Nuestra Señora de la Antigua de Monforte de Lemos. Esto se debe a que el cardenal Rodrigo de Castro Osorio, arzobispo de Sevilla, era devoto de esta Virgen, fundó este colegio al que puso bajo dicha advocación y mandó traer a él una copia de la Virgen de la Antigua de la de Sevilla, que tenía en su oratorio para su particular devoción. La pintura es del siglo XVI. Francisco de Moure realizó una  escultura de esta Virgen que se halla en el centro del retablo mayor.

La virgen suele representarse con una túnica blanca, así como un manto que cubre su cabeza y hombros. La tela de la túnica y del manto son blancos y decoradas con motivos vegetales de color dorado. En envés del manto es de franjas oscuras y doradas. El cuello de la túnica de la Virgen es curvilíneo. Con una mano sostiene una rosa blanca y con la otra al Niño Jesús. El niño tiene una túnica oscura con detalles vegetales dorados. La Virgen sostiene al niño por encima de la cadera, junto a su pecho. La túnica del Niño tiene un cuello acabado en punta poco pronunciado. Tanto la Virgen como el Niño aparecen con aura. En la parte superior hay dos ángeles que sostienen una corona sobre la cabeza de la Virgen. El niño Jesús no tiene corona.

Pidamos a Nuestra Señora de la Antigua, en este mes de mayo, que proteja nuestro colegio y bendiga a los alumnos, a sus familias al igual que a los profesores y empleados de su colegio.